Tipos de acondicionador: los tipos y los consejos que debes seguir

Uno de los aspectos que más influyen a la hora de lucir una bella melena es la limpieza. Sus cuidados. Queremos tener pelazo y no hay excepción: seguimos a pies juntillas las novedades capilares, los consejos de las influencers o de las celebrities con melenas envidiables y nos dejamos llevar por los productos estrella que publicitan en los medios de comunicación. Entre esos productos están, como no, los acondicionadores. Productos hidratantes prometedores y diferentes tipos de acondicionador con los que conseguir esos cabellos suaves, hidratados e impecables.

Pero, ¿qué pasa si los usamos mal? ¿Están todos los acondicionadores indicados para todos los tipos de pelo? Es hora de aclarar este asunto; un verbo, este de aclarar, que tiene mucho que ver con el uso de estos productos.

El peligro de las raíces

El cuidado de la melena, como el de la piel, requiere de una rutina sujeta a unas normas básicas. Tenemos que asegurarnos de que la estamos limpiando y nutriendo a la perfección. El uso de productos adecuados a nuestro tipo de cabello y el correcto uso de los mismos son las dos reglas de oro, aunque no las únicas.

A la hora de elegir un acondicionador podrás comprobar que existen numerosos tipos: para cabellos rizados, para cabellos dañados, anti encrespamiento, etc., Debes elegir el que más se adecúe a tu tipo de melena y a sus circunstancias. En caso de duda no está mal dejarse asesorar.

Apostar por productos de calidad es otro de los mejores consejos. Al igual que para nuestras rutinas de la piel compramos las mejores cremas, en el caso del pelo deberíamos seguir la misma norma en la medida de nuestras posibilidades. Leer las composiciones de los acondicionadores es esencial para saber qué tipo de producto estamos comprando.

Otro de los grandes errores en los que solemos caer es en mezclar los acondicionadores con algún tipo de tratamiento, ya sea hidratante o anti caída, entre otros. No debemos mezclar productos por un tema de composición y para dejar que los activos realicen su función correctamente. Tenemos que tener muy presente que el acondicionador siempre debe ser el último paso. El producto que aplicaremos después del champú y de cualquier otro tratamiento. De esta manera conseguiremos desenredar y aportar brillo al pelo que acabamos de lavar.

Tambien podemos encontrar acondicionadores sin aclarado que son útiles para días que vamos con prisas o bien para cabellos grasos, para acondicionar sin aportar peso.

Raíces sí vs. raíces no

Es frecuente confundir los acondicionadores con las mascarillas. En este aspecto hay dos temas de suma importancia que hay que distinguir. El primero de ellos es la frecuencia. Mientras que las mascarillas deben ser usadas con una determinada frecuencia (según el estadp del cabello, pero generalmente una vez a la semana), los acondicionadores puedes ser empleados en todas las ocasiones en las que nos lavamos el pelo. No importa si es a diario. Se trata de un producto pensado para ser usado en la rutina diaria y, por lo tanto, usarlo no altera el ph de la piel o las condiciones del propio pelo.

Precisamente, en esto del pelo y la grasa, se contextualiza otro error importante en el que tampoco debemos caer. Los acondicionadores sí pueden ser aplicados desde la raíz (según tipología de cabello). Eso sí, sin impregnar el cuero cabelludo. Si bien las mascarillas se deben aplicar de las puntas a los medios, los acondicionadores se deben poner desde las puntas a las raíces con esa precaución o salvedad.

Qué productos no nos convienen

A veces una incorrecta rutina de cuidado de tu pelo tiene que ver con el uso de productos por puro desconocimiento. Uno de esos productos que no te conviene usar es cualquier champú y acondicionador 2 en 1. En este sentido, es interesante subrayar que los champús están diseñados únicamente para la limpieza del pelo. Los acondicionadores para la hidratación y la nutrición de la cabellera. Pretender solapar los componentes de ambos productos para conseguir un resultado 10 es toda una quimera. Nunca los atajos llevan por el mejor de los caminos.

Los productos acondicionadores con parabeno también son del todo desaconsejables. La razón no es otra que la relación entre este componente y la caída del cabello. También suelen ocasionar irritaciones en el cuero cabelludo, entre otras consecuencias indeseables por todos.

Como cualquier otro tipo de producto para el cabello, los acondicionadores pueden contener un sinfín de sustancias tóxicas. Lo mejor o el consejo que no debes olvidar es poner la tilde en la composición del producto que vayas a usar. Además de elegir el que más se adapte a tu tipo de pelo, procura que sea lo más natural posible. De lo contrario, no conseguirás los objetivos para los que están pensados los acondicionadores, sino todo lo contrario.

Como conclusión debes saber que existen muchos tipos de acondicionador. Tan importante será que elijas el que mejor se adapte a las necesidades de tu pelo como que sepas cómo usar un buen acondicionador. Para lucir melena 10 no se puede escatimar en la calidad de los productos que formarán parte de tu rutina capilar.